El año de la restauración compostable

El pasado año 2014 generamos exclusivamente en el consumo de bolsas 440.000 toneladas de dióxido de carbono, datos terroríficos para nuestro ecosistema. Es urgente tomar medidas para reducir progresivamente el uso y vertido de contaminantes peligrosos. Pick d Pack se une a la causa.

Recientemente, están apareciendo toda una serie de bioplásticos y materiales alternativos que ofrecen ventajas ambientales respecto a los envases de plástico actuales de polietileno que se han empleado tradicionalmente, hechas de materia prima provenientes del petróleo.

En esta entrada queremos dar a conocer a nuestros lectores las diferencias entre las diversas tipologías que componen en mundo de envases biológicos. 

 

BIODEGRADABLE

Cuando un plástico es biodegradable, significa que ese plástico puede descomponerse en condiciones que se dan en la naturaleza, mediante la acción enzimática de microorganismos como bacterias, hongos y algas, transformándose en nutrientes, dióxido de carbono, agua y biomasa. Los envases hechos de polietileno no desarrollan este proceso, pero sí algunos bioplásticos fabricados a partir de recursos naturales renovables (almidón de patata) o de algunos poliésteres sintéticos. Los envases biodegradables pueden tener un porcentaje de materias renovables y otro de derivados del petróleo.

Según especifica AENOR ( entidad líder en certificación de sistemas de gestión, productos y servicios, y responsable del desarrollo y difusión de las normas UNE), si un envase se dice que es biodegradable debe cumplir la norma UNE-EN 13432, que define la biodegradabilidad final como: “Descomposición de un compuesto químico orgánico por microorganismos en presencia de oxígeno para dar dióxido de carbono, agua, sales minerales en cualquier elemento presente (mineralización) y nueva biomasa; o bien en ausencia de oxígeno para dar dióxido de carbono, metano, sales minerales y nueva biomasa”.

Aún y así, el término biodegradable no se puede aplicar rígidamente, ya que casi todos los materiales son biodegradables con el tiempo necesario. La rápida biodegradabilidad de los residuos urbanos orgánicos es utilizada para su tratamiento a fin de vida, tanto en vertederos como en compostaje. El mecanismo de degradación para cada caso es diferente:

 

  • RECICLABLE: Los envases de plástico de polietileno convencionales (en cuya fabricación se emite mucho CO2 y que tardan cerca de cien años en descomponerse en la naturaleza) pueden ser recicladas: hay plantas de tratamiento en España donde las transforman en un granulado plástico –granza de polietileno– que sirve para fabricar otros productos. Para que esto ocurra, las bolsas deben ser depositadas en el contenedor de basura amarillo para envases.

 

  • DEGRADABLE: Aunque suena muy parecido a biodegradable, se refiere a un proceso diferente. Son envases de plástico como las de siempre, pero a las que se han añadido unos aditivos que aceleran su desintegración física. Como explican desde AENOR, esto significa que el plástico se fragmenta en partículas diminutas, tan diminutas que no se ven, pero que en una primera fase no pueden ser asimiladas por las plantas.

 

  • COMPOSTABLE: El compostaje se realiza normalmente como un proceso de reciclado de la fracción orgánica (restos de comida o alimentos) de los residuos sólidos domésticos, además de los restos vegetales provenientes de las podas, hojas de los árboles, limpiezas de jardines, etc. Si un proceso es compostable, significa que ese material se degrada biológicamente produciendo dióxido de carbono, agua, compuestos inorgánicos y biomasa  a la misma velocidad que el resto de materia orgánica que se está compostando con éste, sin dejar residuos tóxicos visibles o distinguibles.

 

Sin título-1

 

Esta última modalidad "COMPOSTABILIDAD", es una de las tendencias estrella para este año 2015 (según fuentes de relevancia internacional en el mundo de la alimentación y el packaging). Pick d Pack cuenta con  una de la gama más amplia de productos biológicos, entre los que destacan:

  • PLA (Acido poliláctico): uno de los más conocidos. Está basado 100% en el almidón obtenido del maíz, trigo ó patatas. El almidón es transformado biológicamente (fermentación) mediante microorganismos en ácido láctico que es el monómero básico, que mediante un proceso químico se polimeriza transformándolo en largas cadenas macromoleculares denominadas acido poliláctico o PLA.

 

  • PULPA: El uso de la caña de azúcar para la producción de vajillas desechables es una solución elegante. Este material se presenta en grandes cantidades a partir de la extracción de azúcar. Una de las particularidades de este tipo de material es su resistencia, debido a la dureza de las fibras de la caña de azúcar. Se puede producir un total de 50 platos desechables a partir de una caña de azúcar. Las vajillas realizadas a partir de dicho material son estilosas, ligeras pero sin embargo estables.

 

  • HOJA DE PALMERA: La materia prima para la vajilla de palma es estéticamente agradable y de alta calidad. Esta planta única de la cual también se cosecha y se utiliza la fruta, produce continuamente  hojas durante su período de crecimiento. Tras su recolección son llevadas a las plantas de producción, dónde son limpiadas y prensadas hasta obtener exclusivas piezas para finalmente ser horneadas a 120ºC. Estos productos son de apariencia neutral, resistentes al agua e ideales para cocinar en el horno y/o microondas.
0440-1_3
0454-1_3
8519-1