Otro paso hacia un packaging responsable

En el segundo semestre de 2015, Pick d Pack fue colaborador y protagonista de un estudio llevado a cabo junto a Packaging Cluster y la empresa Eco Intelligence Growth. En nuestro continuo compromiso con el packaging responsable y reciclable, os ofrecemos unas pinceladas de las conclusiones de este trabajo.

Métricas de circularidad en el páckaging alimentario” es un informe creado con la intención de sentar bases para unos métodos y parámetros de reciclaje y ecologismo más cercanos a la realidad en nuestro sector: con los alimentos los parámetros de seguridad por temas de salud son más altos, y eso hace aún más importante el control y el estudio del tema.

El páckaging en sí es una industria que mueve 17.500 millones de euros en nuestro país, del cual el 62% de él está enfocado a la industria alimentaria. Es por lo tanto un mercado muy grande y que genera lugares de trabajo y mucho volumen de producción. Es por tanto muy importante que ésta industria de la que formamos parte se comprometa no solo a generar menos residuo, sino a que éste sea lo más aprovechable posible.

El problema con las métricas generales actuales, pero, es que por temas legislativos y sanitarios, el porcentaje de material reciclado que puede haber en un envase alimentario es muy bajo, por impurezas implícitas en el proceso de reaprovechamiento, como tintas y elementos externos. No hay problema similar en la mayoría de reciclaje para otros usos, así que consideramos que unos parámetros alternativos con estos factores en cuenta beneficiarían y darían una imagen más realista del potencial reciclable de nuestro producto.

Aquí es donde entra el Cradle to Cradle (de la cuna a la cuna), C2C, una iniciativa del químico Michael Braungart y el arquitecto William McDonough, donde podemos reflejarnos mejor con un cambio de paradigma: no se trata ya de reducir los desechos, se trata de aprender a reutilizarlos y centrar los esfuerzos ya desde el diseño y la fabricación a hacerlo todo aprovechable y ecológico.

Siguiendo este nuevo objetivo, hemos centrado los esfuerzos en estudiar unos casos concretos de productos nuestros de cartón, buscando cómo se comparan los dos métodos de métricas, la de circularidad general y la métrica de reutilización de material que propone el C2C. Evidentemente el hecho de por ejemplo no poder utilizar material reciclado nos penaliza mucho en el primer caso, pero observando el segundo nos damos cuenta que el nivel de reaprovechamiento y uso responsable de materiales que usamos es mucho más esperanzador.

Una estrecha colaboración con algunos de nuestros proveedores en este estudio nos ha permitido aprender de cada material y proceso, de su impacto y sus residuos, y de cómo podemos detectar en qué punto y en qué cantidad se puede reinsertar en el ciclo de reutilización que propone el C2C. Desgraciadamente, ni nosotros podemos llegar hasta el inicio del proceso de cada material, así que dependemos de la voluntad de las empresas en cada paso para poder desplegar un proceso que sea ecológico y cree el mínimo indispensable de material realmente no reciclable o ecotóxico.

En definitiva, aunque estamos aún en pañales con la idea de querer impulsar cambios a nivel de industria, queremos avanzar y difundir la concienciación de reaprovechar, y también de ser responsables y ecológicos desde la misma concepción del producto. No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia.